Recupera tu fuerza y control con confianza
Tras una cirugía de próstata, fortalecer el suelo pélvico puede ayudarte a recuperar el control, la estabilidad y el bienestar. Pelgevity ofrece un entrenamiento cómodo, seguro y eficaz que activa los músculos de la zona pélvica para favorecer una recuperación más rápida y una mejor calidad de vida.
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Acelera el proceso de recuperación funcional después de la cirugía.
Mejora la estabilidad y el equilibrio corporal.
Aumenta la circulación y la oxigenación en la zona pélvica.
Entrenamiento cómodo y sin esfuerzo, realizado completamente vestido.
Tecnología segura, no invasiva e indolora.
Sesiones cortas, discretas y adaptadas a tu ritmo de recuperación
Resultados progresivos que fortalecen cuerpo y confianza.
Recupera tu bienestar íntimo y tu calidad de vida con seguridad.

Activa tu recuperación desde el interior
Pelgevity utiliza estimulación magnética funcional para activar los músculos profundos del suelo pélvico y del core. Esta tecnología ayuda a restablecer la función muscular tras una cirugía, favorece la circulación y mejora el control y la fuerza sin dolor ni esfuerzo físico.
Recuperación, fuerza y bienestar
Con Pelgevity puedes fortalecer tu cuerpo de forma segura y controlada. Cada sesión estimula los músculos implicados en el control urinario y la estabilidad, ayudándote a recuperar confianza y mejorar tu bienestar general.
- Fortalece los músculos del suelo pélvico tras la cirugía.
- Favorece la recuperación funcional y el control.
- Entrenamiento seguro, cómodo y no invasivo.
- Mejora la circulación y el bienestar general.
Vuelve a sentirte en equilibrio
Pelgevity te acompaña en tu proceso de recuperación con tecnología avanzada y programas adaptados a tus necesidades. Entrena sin dolor, sin esfuerzo y con la tranquilidad de estar cuidando tu salud de manera segura y efectiva.
¿Tienes preguntas?
Aquí encontrarás las respuestas.
Fortalece los músculos del suelo pélvico, mejora el control y favorece una recuperación más rápida y estable.
Sí, siempre que el médico haya autorizado la actividad. Es un método no invasivo y sin dolor.
Generalmente puede iniciarse unas semanas después de la intervención, según la recomendación médica.
No, aunque puede combinarse con ejercicios suaves de movilidad para complementar los resultados.
Entre 6 y 12 sesiones suelen ofrecer mejoras notables en control y fuerza.
Sí, mantener el entrenamiento ayuda a conservar los resultados y prevenir futuras molestias.